domingo, 30 de octubre de 2016

PASTELES DE BELÉM


Que ganas tenía de elaborar estos pastelitos desde que mi marido en uno de sus viajes a Portugal me los trajo. Venían en una cajita tipo alargada, especial para regalo. Yo los he elaborado un poco a mi manera después de investigar por la web, libros de cocina y demás...y han salido buenísimos. 

Los pasteles de Belém son una de las especialidades más características de la cocina portuguesa. Genéricamente reciben el nombre de pastéis de nata. Son tortitas de crema, elaboradas según una receta secreta que no ha sido desvelada en casi doscientos años y que, supuestamente, sólo tres personas conocen en el planeta. 

Se cree que fueron creadas con anterioridad al siglo XVIII por los monjes católicos del convento lisboeta de los Jerónimos, situado en la freguesía de Belém, a las afueras de la capital portuguesa. Como consecuencia de la revolución liberal portuguesa de 1820 se cerró el monasterio. El panadero del convento, de pronto en el paro, decidió venderle la receta al empresario portugués, Domingos Rafael Alves. Tanto la receta original como el nombre de pastéis de Belém están registrados.

Los pasteles de Belém son muy populares en China, a donde llegaron a través de Macao en los tiempos en los que esta ciudad era una colonia portuguesa. 


























Ingredientes:

-1 lámina de hojaldre
-125 ml de nata para montar
-125 ml de leche.
-25 gr de harina.
-75 gr de azúcar glass.
-2 yemas de huevo.
-1 trozo de piel de naranja o limón
-1 trozo palo de canela
-1 cucharadita de las de té de esencia de vainilla 
-azúcar glass
-canela molida

Preparación:

Batimos en la batidora la nata, leche, azúcar, huevos y harina. 
La ponemos a cocer a fuego medio, añadiéndole, la canela, piel de naranja en mi caso y la esencia de vainilla, removemos constantemente. Reservamos.

Cuando empiece a espesar, apartamos del fuego y retiramos la canela, piel de naranja y dejamos enfriar.

Estiramos el hojaldre, espolvoreamos de canela molida y volvemos a enrollar.



Cortamos círculos de hojaldre de unos tres cms y colocamos sobre moldes para magdalenas que tenemos que tener previamente engrasados con aceite o mantequilla. Vamos poniéndolos y aprentando con el dedo en el centro del hojaldre y estirando a la vez la masa para así forrar los moldes. 



Vertemos sobre el hojaldre la crema que teníamos reservada.

El horno tiene que estar precalentado a 200º. Horneamos hasta que doren y suban. Al sacarlos bajarán, dejamos enfriar y antes de servir, espolvoreamos con azúcar glass. 


Con estos ingredientes me han salido diez pasteles, si queréis más cantidad, duplicar los ingredientes.

Y estos son los que mi marido me trajo de ese viaje a Portugal.


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