domingo, 20 de noviembre de 2016

CHURROS CASEROS

¿¿Un domingo sin churrros??. ¡¡Noooooo....eso no puede ser!!. 

Los churros son apetecibles en cualquier temporada del año, pero con la llegada del frío con un chocolate a la taza calentito....ummmmm...es un excelente desayuno o merienda, y como, no, para un domingo que hay más tiempo libre para hacerlos en casa. Esta receta para triunfar.   

No sé porque hay gente que se complica tanto para hacer unos churros, que si les explota los churros, que si el aceite les salpica... Estos churros son sencillos de hacer, y cuanto más básicos, más ricos están. Sin tantas añadiduras de leches, mantequillas...solo tres ingredientes, harina, agua y sal y un poquito de levadura para que queden más esponjosos, ya que aquí en Andalucía nos gustan con la masa más ligera de esta manera no quedan grasientos.

Churros es palabra plural de origen andaluz pero de influencia beréber (jeringo, o tejeringos). Tallos se les llama en Jaén, porras, buñuelos... son alternativas verbales "castellanas".

Para el eminente arabista García Gómez, la típica masa de harina frita en aceite, antecedente del ‘tejeringo’ o del ‘buñuelo’, hunde sus raíces en la civilización griega y romana, con la consiguiente confirmación árabe, que desarrolló su consumo en la mayor parte de Andalucía, con preferencia en las provincias malagueña y gaditana.





























Ingredientes para dos personas:

-140 gr de harina normal de trigo 
-300 ml de agua
-1 cucharadita rasa de levadura
-1/2 cucharadita de sal fina
-aceite de girasol para freír



Preparación:

Poner en un bol la harina junto a la levadura.

A continuación llevamos un cazo al fuego con el agua y la sal. 
Cuando arranque a hervir, retirar. Incorporar el agua a la harina que tenemos en el bol, removiéndola con una cuchara de palo energéticamente hasta que quede hecha una masa lisa y fina. Así debe quedar.


Dejar reposar 10 minutos. Luego poner en una churrera o manga pastelera.



Éstos míos están hechos en manga pastelera con una boquilla rizada.

Freír en abundante aceite caliente, haciendo círculos hasta que doren.




Sacar y escurrir en papel de cocina y cortar a trozos con unas tijeras. Para los golosos podéis espolvorear de azúcar. A mi me gustan tal cuál, sin azúcar.

Soy una gran defensora del aceite de oliva y en casi todas mis recetas lo utilizo, es el mejor para freír, ya que aguanta mejor las altas temperaturas y por tanto se deteriora más tarde, pero para los churros prefiero el de girasol porque no deja tanto sabor.

Si necesitáis hacer cantidades más grandes de churros, duplicar o triplicar los ingredientes.

¡¡Que ricos con un chocolate a la taza!!



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