lunes, 29 de febrero de 2016

MIS ROSCOS DE ANÍS


Hay muchas variantes de roscos fritos, algunos muy parecidos en ingredientes, cada persona le damos nuestro toque. Estos están buenísimos, la receta es de mi madre, lleva muchos años en mi recetario.

Yo la he mejorado añadiendo unas especias, como es el anís en grano y el ajonjolí. El ajonjolí y el anís aporta a la masa un perfume y aroma delicioso.

A mi me gustan más hacerlos a mano que en aparato rosquillero, ya que la textura es diferente, salen como más abizcochados.
























Ingredientes:

-2 huevos
-1 tacita de las de café (120 gr) de azúcar
-1 tacita (120 ml) de aceite de oliva virgen extra arberquina "OLEOESTEPA" 
-1 tacita (120 ml) de leche 
-1/2 tacita (60 ml) de licor de anís dulce 
-2 cucharaditas de anís en grano
-2 cucharaditas de ajonjolí
-1/2 cucharadita de canela molida
-ralladura y cascara para freír de limón
-600 gr aprox.. de harina de repostería
-1 sobre de levadura
-aceite de oliva virgen extra para freír hojiblanca "OLEOESTEPA"


Para rebozar con almíbar:


-1 vaso de azúcar
-2 vasos de agua
-50 ml de licor de anís dulce
-1 rama de canela
-cascara de limón


Preparación:

Lo primero de todo es tostar el ajonjolí en una sartén, removiendo continuamente, cuidado que no llegue a tostarse demasiado. Reservamos.

Por otro lado, ponemos el aceite en una sartén y freímos en él la cascara de limón y una de las cucharaditas de anís en grano a fuego bajo para que vaya adquiriendo el aroma. Dejamos enfriar el aceite con los anises, sacamos la cascara y tiramos.

La otra cucharadita de anís, junto con el ajonjolí lo molemos todos en un molinillo, yo lo muelo en el molinillo de café.

Mientras se enfría se baten los huevos con el azúcar. A continuación añadimos la leche, el aceite con los anises en grano, la ralladura de limón, el ajonjolí, el anís molido y la canela molida, mezclamos bien todos los ingredientes con una cuchara de palo.

El último paso es agregar la harina junto a la levadura en varias veces, ir removiendo bien para que se quede todo bien integrado. Cuando cueste remover amasamos un poco con las manos, hacemos una bola con la masa y en el mismo cacharro lo dejamos reposar durante una hora bien tapado con un paño o papel film libre de corrientes, mejor guardado en un mueble.

Transcurrido este tiempo, vamos haciendo pequeñas bolitas como una nuez y en el centro de la bolita metemos el dedo, haciendo un agujero y a la vez estirando la masa dándole forma al rosco. 

Ponemos una sartén con abundante aceite a fuego bajo, para que se hagan bien por dentro y no se quemen por fuera, freímos y sacamos poniéndolos en un papel de cocina para que absorban el aceite. Los dejamos enfriar y hacemos un almíbar.

Preparación del almíbar:

Se ponen todos los ingredientes en un cazo a hervir, menos el licor de anís, unos diez minutos a fuego bajo. Se aparta del fuego y entonces es cuando ya añadimos el licor de anís. Se deja enfriar.


Una vez frío se van mojando los roscos en el almíbar. Se ponen a escurrir en una rejilla y de inmediato los rebozamos de azúcar. 


Si deseáis podéis  rebozamos los roscos en una mezcla de azúcar y canela molida. A mi me gusta más rebozarlos con el almíbar y azúcar, de ésta manera duran más tiempo tiernos y quedan más jugosos. 

¡Listooo! al día siguiente están aún más buenos.



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